Soy Cinthia, y soy triatleta de larga distancia apasionada… lo que llamamos amateur profesional…

Hace una año, tuve una pequeña molestia en el gluteo izquierdo y acudí con mi fisioterapueta a que me la tratará, no deje pasar más de 2 días desde que inicio el dolor, me dijeron que era ciatica y me dolia del gluteo al isquio… 3 terapias y cedió, a la semana regresa el dolor y ya acudo con mi médico en rehabilirtación, y mismo diagnóstico. Me pone proloterapia y antiflamatorio, cede. Yo sigo con mi entrenamiento normal, ya que estaba preparado u Ironman que sería en julio. Voy a terapia 3 veces por semana, me aplica proloterapia 1 vez cada semanq. No cedé. pasan semanas y sigue igual. Dejo de hacer gimnasio con peso para el tren inferior, pero sigo con el entrenamiento. En Mayo me recetan pregabalina, y con antiflamaorio, me alivia el dolor por algunos dias, y después empiezo a sentir como mi pie izquierdo al correr, se mete, esa sensación de que el pie se cruza y como no corro eficientemente. Me recetan antiflamatorio y yo lo complemento con vitamina B. eso me ayudaba mucho a bajar esa sensación y asi llego al día del evento en Julio y por otras cuestiones no logró acabar mi competencia. Las semanas siguiente corro ya que estaba de vacaciones, y corria 1 hora, sin dolor al correr, sólo una sensación después de un ardor en la planta del pie, la cual se me quitaba con masaje y haciendo yoga todas las noches. Me dejaba correr feliz. Regresó de ese viaje y le cuento al doctor,  y al fin me manda hacer algún estudio, una radiografía, donde dice que tengo escoliosis, mi 5ta lumbar no tiene la forma pero no es nada grave y tengo un desequilibrio en la articulación sacroiliaca, seguimos con mismo tratamiento (electrodos y ultrasonido, proloterapia) además de fortalecer ya en el gimnasio.

 

Pasa así 1 mes, y me voy de viaje, en el lugar corro, y el 3er día, siento debilidad en mi muslo, pienso q es el cansancio y abandono mi corrida ese día, ese día viajo de regreso y es un vuelo de 5 horas, y por suerte o mala suerte el avión viene vacío y voy a un lugar donde había 4 asientos y me acuesto, y me siento cruzada, bajo del vuelo y siento mi muslo tieso, como acalambrado. 

 

A partir de ese día al correr sentía como mi pierna se iba, perdía fuerza, y a finales de mes, vuelvo a viajar e intento correr y definitivamente ya no había fuerza. El doctor decide hacerme una electromiografía y ahí se vio que mi nervio estaba muy desgastado, media 4.5mm. y el diagnostico fue Radiculopatía lumbar crónica en L3-L4, S1 izquierda y Neuropatía del femorocutáneo lateral.

En octubre tenía un  evento, un medio ironman, decidí hacerlo q como saliera, deje 1 mes antes de correr y solo me mantuve haciendo bicicleta, nadando, gimnasio y caminando. Ese día del evento el dolor estuvo ahí.

A partir de ese día… paro por completo 10 días sin nada de actividad y empiezo sólo con hacer gimnasio. Principios de noviembre contacto un fisioterapeuta enfocado a la rehabilitación deportiva para que me guie qué ejercicios de fuerza hacer para corregir.

El me pone muchas sentadillas, saltos, pesos muertos, todo enfocado al diagnóstico que le dí, y a mejorar la fuerza del gluteo. Empieza a  funcionar.

Ya no me dan proloterapia, sólo electrodos y ultrasonido 2 veces por semanas y fortalecimiento con rusas. Esto durante mes y medio.

Finales de noviembre empiezo a realizar un poco de bici y a nadar, a una intensidad muy leve y cada semana como se veía que me sentía el aumento en tiempo e intensidad sube, combinado con las sesiones de fuerza 5-6 días a la semana. Me empezaba a sentir bien, con algunas molestias en glúteo, isquio y algunos días ardor en el pie, pero sabía que era parte de la mejora, sabía que mi nervio se estaba regenerando.

Finales de diciembre incremento a caminatas con algunos minutos de trote, y se sentía aún extraño, 

Enero, ya no vi al doctor solo me estaba rehabilitando con el fisio, las terapias ya eran masajes. y me dan luz verde para correr, empiezo con 30 minutos casi caminando, y cada semana subia un 10%, hasta tener un trote fluido suave. Va todo bien.

En Febrero, sube la intensidad, pero sin llegar a un tope. (7/10) y por pocos minutos corriendo pero no fluye. En la bicicleta me sentía bien pero había días que me quedaba el ardor del pie, al igual que algunos días nadando. Empiezo a tomar masajes de quiropráctico y ayudan pero a los días regresa esa sensación.

Finales de febrero dice mi fisio que ya intenté entrenar como antes y un fin de semana, hago una salida en bici, de 3 horas con algunos minutos de intensidad y correr 10 minutos después, la sensación no fue mala. Al otro día intentó correr y el dolor en la planta del pie es muy alta. Esa semana decido hacerme ya una resonancia y si resulta que tengo: 

Discopatía L4-L5 con cambios Pfirrman modificado grado 6 y L5-S1 con cambios Pfirrman grado 5 asociado con abombamientos discales asimétricos extraforaminales que contactan las raíces emergentes derechas de L4 y L5.

 

Además que el disco L4-L5 está deshidratado, con pérdida de altura al 30%.

 

Ya visité  a otro médico, y me dijo que descansará de correr 6 meses, y bajara mucho a lo que estaba acostumbrada a hacer, ejercicios de fuerza, y ejercicios de rehabilitación.

Además me recetaron de nuevo pregabalina, y como nuevo tratamiento Nucleo PM forte para ayudar a regenerar el nervio y de nuevo medicamento para el dolor (Orfenadrina y Paracetamol), terapias de Ozono y masajes

El ardor del pie continua, no sólo en la actividad, también durante el día, a  veces durmiendo, después de las sesiones de fuerza. El ardor en el muslo sólo me ha regresado una ocasión que quise nadar a intensidad alta. 

Hubo algunos días que dormía toda tensa, y despertaba con los pies duros, regresé a la pregabilina y esa sensación se fue.

 

Hoy me hicieron ajuste de espalda y salí muy bien, por que masajearon el nervio, pero por la tarde, regresó el ardor y más fuerte que nunca. Hice los ejercicios diarios y ayudo a disminuir la molestia

 

A partir de ese